No saben cuánto agradezco tener gente en Facebook con este poder de razonamiento.
Esto lo leí en el muro de alguien y me pareció muy acertado. Ahí les va:
"Díganme pesimista o desconfiado, pero cuando veo demasiado amor en las redes sociales me entra una sensación de duda, me llegan pequeños golpes de intranquilidad. Quizás hablo por experiencias propias y conocidas, pero ¿no les parece que demasiado desborde de amor en público encierra algo más que el amor? ¿No habrá la necesidad de reafirmar algo que se sabe no está bien?, y, por lo tanto, no es un amor totalmente real. Quizás la persona que ama tanto, escribe tanto, porque siente que no la aman tanto, y termina por decir y escribir tantas veces "Te amo", sólo porque espera que, al menos una vez, le contesten lo mismo.
Quizás sea yo, que aprendí a dudar de todo. Y cuando la gente se dice "Te amo" 24 veces al día y se escribe confesiones de amor diarias en Facebook, es porque ama totalmente. Y no está dudando, como yo creo que pasa realmente.
Sólo con el tiempo sabré si mi teoría es la correcta, o sólo soy un resentido más que no tiene amor (bueno, esa clase de amor público)"
Buscar este blog
viernes, 4 de octubre de 2013
viernes, 6 de septiembre de 2013
Someone fucking else.
I'm no longer the one you call at midnight looking forward to have the most amusing conversation about anything that would come to our minds or just to say 'hi' and check if I am ok.
The one you text fun and senseless stuff just to make my day a little less boring.
The one you send random or beautiful images you saw somewhere.
The one you get excited when it's finally on-line.
The one you wanna hang-out with.
The one you want to watch movie with.
However, you still the one I want to talk with all day long.
The one I wanna receive texts messages from.
The one who make me laugh or amazes with any pic you show me.
The one who I wanna see on-line anytime.
The one I wanna spend my life with.
The one who I wanna put my shoulder on
Now you have someone else.
Someone fucking else.
The one you text fun and senseless stuff just to make my day a little less boring.
The one you send random or beautiful images you saw somewhere.
The one you get excited when it's finally on-line.
The one you wanna hang-out with.
The one you want to watch movie with.
However, you still the one I want to talk with all day long.
The one I wanna receive texts messages from.
The one who make me laugh or amazes with any pic you show me.
The one who I wanna see on-line anytime.
The one I wanna spend my life with.
The one who I wanna put my shoulder on
Now you have someone else.
Someone fucking else.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Vive.
Me cansé de la seguridad. La vida debe vivirse con riesgos, con aventuras, ¡con emociones! A veces una corazonada te puede llevar a grandes cosas, como también a grandes errores. Pero eso es la vida: equivocarse. Caerse, levantarse, limpiarse y seguir adelante. Si no nos equivocamos, no aprendemos. Si no nos arriesgamos, no vivimos, solo deambulamos por el mundo.
Me cansé, también, de los esquemas, de lo ya establecido. Eso de tener que ser de cierta forma. El buscar a cierta persona con ciertas características en lugar de cualidades o sentimientos es lo que me ha hecho perder a gente que me ha querido (y que ojalá me siga queriendo) mucho. Me he encasillado mucho en mis parámetros y excluí a todo aquel que no encajaba (Paradójicamente -oh, ironía- uno de los hombres por el que siento más amor, no es, precisamente, el Zac Efron peruano). A toda esa gente que de verdad me amó y no supe valorar, hoy, en este post, les pido disculpas y les ofrezco mi amistad.
Por otro lado, he decidido salir de mi zona de cómfort y me aventuraré a cosas nuevas. Por eso decidí pintarme el pelo: para llamar la atención. Para sentir lo que alguien vive cuando se decide a ser "diferente". Cuando alguien se harta del molde asqueroso con el que la sociedad violó nuestra mente. Ya saben: el hombre con terno y corbata llevando los pantalones bien puestos en la casa, y la mujer toda una dama de esbelta silueta y dependiente de su marido. Como dice Shakira:
Hace mucho me aventuré a ser diferente, pero hoy me decido a demostrarlo a viva voz. Reafirmo mi compromiso con las cosas en las que verdaderamente creo y que nadie puso en mi cabeza. Caminaré en cada marcha, me quedaré afónico en cada protesta, lucharé en cada injusticia y gozaré cada momento. Empezaré a hacer todo lo que me apasiona. Por fin, a mis 19 años, empezaré a vivir.
Arriésgate.
Equivócate.
Ríe.
Llora.
Salta.
Baila.
Canta.
Juega.
Sé.
VIVE.
Me cansé, también, de los esquemas, de lo ya establecido. Eso de tener que ser de cierta forma. El buscar a cierta persona con ciertas características en lugar de cualidades o sentimientos es lo que me ha hecho perder a gente que me ha querido (y que ojalá me siga queriendo) mucho. Me he encasillado mucho en mis parámetros y excluí a todo aquel que no encajaba (Paradójicamente -oh, ironía- uno de los hombres por el que siento más amor, no es, precisamente, el Zac Efron peruano). A toda esa gente que de verdad me amó y no supe valorar, hoy, en este post, les pido disculpas y les ofrezco mi amistad.
Por otro lado, he decidido salir de mi zona de cómfort y me aventuraré a cosas nuevas. Por eso decidí pintarme el pelo: para llamar la atención. Para sentir lo que alguien vive cuando se decide a ser "diferente". Cuando alguien se harta del molde asqueroso con el que la sociedad violó nuestra mente. Ya saben: el hombre con terno y corbata llevando los pantalones bien puestos en la casa, y la mujer toda una dama de esbelta silueta y dependiente de su marido. Como dice Shakira:
"Saludar al vecino, acostarse a una hora, trabajar cada día para vivir en la vida.
Y contestar solo aquello y sentir solo esto. ¡Y que dios nos ampare de malos pensamientos!
Cumplir con las tareas, asistir al colegio. ¡Qué diría la familia si eres un fracasado!
¡Ponte siempre zapatos!, ¡no hagas ruido en la mesa!, ¡usa medias perladas y corbata en las fiestas!
Las mujeres se casan siempre antes de 30, sino vestirán santos AUNQUE ASÍ NO LO QUIERAN.
Y en la fiesta de 15 es mejor no olvidar una fina champaña y bailar bien el vals." - Pies descalzos.
Hace mucho me aventuré a ser diferente, pero hoy me decido a demostrarlo a viva voz. Reafirmo mi compromiso con las cosas en las que verdaderamente creo y que nadie puso en mi cabeza. Caminaré en cada marcha, me quedaré afónico en cada protesta, lucharé en cada injusticia y gozaré cada momento. Empezaré a hacer todo lo que me apasiona. Por fin, a mis 19 años, empezaré a vivir.
Arriésgate.
Equivócate.
Ríe.
Llora.
Salta.
Baila.
Canta.
Juega.
Sé.
VIVE.
domingo, 21 de julio de 2013
"¿Por qué los perros viven menos?"
Web-eando un domingo, sin nada más productivo que hacer que estar en redes sociales, encontré esta publicación en el muro de un amigo. La leí y, simplemente, me fascinó. La verdad, no hay forma de comprobar que sea cierto, pero es una muy bella historia (ya sea creada o real).
Ámenla:
"Siendo un veterinario, fui llamado para examinar a un perro irlandés de 13 años de edad llamado Belker.
La familia del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro.
Examiné a Belker y descubrí que estaba muriendo. Les dije a su familia que no podíamos hacer ya nada por Belker, y me ofrecí para llevar a cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué de el lamentable hecho de que la vida de los perros sea más corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''Yo sé porqué.''
Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Este momento cambió mi forma de ver la vida.
Él dijo:''La gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?''
''Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso, pues no tienen que quedarse por tanto tiempo, como nosotros.''
La moraleja es:
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
- Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis.
- Toma siestas.
- Estírate antes de levantarte.
- Corre, brinca y juega a diario.
- Mejora tu atención y deja que la gente te toque.
- Evita morder cuando un simple gruñido sería suficiente.
- En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto, patas abiertas.
- Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo.
- Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
- Sé leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estás ahí."
¿Vieron? Es hermosa.
viernes, 14 de junio de 2013
Mil preguntas, una respuesta.
¿Por qué sigo pensando en ti? ¿Por qué, si sé que no debo? ¿Por qué sigo imaginando esa vida juntos, casados, de la que tanto hablabamos? ¿Por qué no te olvido? ¿Por qué no entiendo que me haces daño? ¿Por qué tengo la esperanza de que me busques y demuestres lo que decías sentir por mí? ¿Por qué sigue doliendo la herida? ¿Por qué sigo sintiendo celos, ira y odio cuando recuerdo lo que hiciste? ¿Por qué eres tan especial para mí? ¿Por qué sigo cayendo en tu trampa? ¿Por qué aún tengo esa foto tuya en la que tus ojos me capturan? ¿Por qué recuerdo cada centímetro de tu cuerpo desnudo rozando con el mío? ¿Por qué sigo creyendo en tus "para siempre"? ¿Por qué la distancia que nos separa parece tan grande? ¿Por qué te tengo grabado en mi mente?
Porque te amo.
martes, 12 de febrero de 2013
Cualquier parecido con la realidad, es pura inspiración.
Domingo 10 de febrero. Inolvidable domingo 10 de febrero. Aproximadamente las 5:30 de la mañana. Un plan fugaz de sábado discotequero que me tiene un poco desanimado. De pronto, tu camisa negra y tu corbata turquesa aparecen en mi campo visual: 12583 latidos por segundo. Paso por tu lado para confirmar que eres tú y, de ser así, seguir de largo e ignorarte y demostrar que "te olvidé". Me ves, me tomas del brazo y me jalas hacia ti. No me suelto porque, simplemente, no quiero. Nos abrazamos, nos sentimos, respiramos, y nos miramos. Me despeinas mientras me abrazas con desesperación, como si de eso dependiera tu vida. Un amago de beso, algunas lágrimas mías y sonrisas tuyas. Me alzas y empiezas a darme vueltas en plena pista de baile. ¡Me encanta! Me llevas a un elevado a un costado de la pista de baile. Ahora sí hay besos, esos besos por los que he esperado desde que te conocí hace 8 meses (sí, llevo la cuenta). Explicaciones, preguntas, sonrisas, ¡más besos!, lágrimas, abrazos...y más preguntas.
Cancelo mi plan de la noche porque prefiero estar contigo, porque siempre lo he preferido. salimos de la discoteca y vamos como dos tórtolos enamorados hacia mi casa. Te pido que hagas el saltito de Chapplin que tanto me encanta, y lo haces. "Te sale aún mejor cuando estás borracho", te digo. Reímos y seguimos caminando de la mano. Me das vueltas como bailando. Me abrazas como si me protegieras. La gente habla, no nos importa. Como ya te he dicho antes, cuando estamos juntos, el mundo desaparece para mí y sólo somos tú y yo.
6:15 de la mañana del mismo domingo, del inolvidable domingo 10 de febrero. Llegamos la esquina de mi casa, la que por historia hemos nombrado "La esquina del amor". Continúan los besos, abrazos y todo lo demás. La hemos pasado tan bien en esta media hora que no quisiera que acabe. Haré caso a tu pedido de no alejarme de ti nuevo, de no ser frío y que ¡SIGAMOS SIENDO AMIGOS! Porque "las cosas funcionan bien como van", dices. Crees.
Marchas a tu casa y yo a la mía. Horas más tarde me llamas para saber cómo estaba y contengo todas mis emociones para no gritar que estoy más que super feliz. "Todo bien. No te preocupes, entendí el mensaje de lo de ayer", te respondo y quedas satisfecho.
Te regreso a mi lista de contactos en Facebook porque, pues, después de lo que pasó, me parece lo más lógico. (¡Qué iluso!)
Lunes 11 de febrero. Tu nombre es el único que me importa de esa extensa lista de conectados. Cuando por fin decides hablarme, empieza el recuerdo de lo de ayer y, como era de esperarse, quedamos sólo como amigos. Normal, lo acepto, porque no quiero perderte. Te hago una amical invitación al cine y la rechazas (como de costumbre) porque tus horarios de toda la semana están ocupados hasta tarde. Ni modo, será otro día/semana/mes/año/vida. Marcho al trabajo con el corazón un poquito dañado. todo hubiera salido muy bien de no haber sido porque tuve la mala suerte de verte ahí, en el cine, a donde me dijiste que podías ir por tus horarios. En ese momento, todo cambió. Me llené de decepción y rabia y esa última media hora de trabajo fue la más larga del mundo. Solo quería salir corriendo de ahí y llegar a un lugar donde pueda estar solo y olvidarte. Me decepcionaste tanto que ya pareces ser una persona totalmente diferente de la que me enamoré. Nunca hubiera esperado algo así de alguien como tú.
Lloré por un buen rato pensando en ti, pero no porque no sientas lo mismo que yo siento por ti, sino porque me mientas. Me ilusionas y luego es lo mismo de siempre: "Seamos amigos, es lo mejor". ¡NO LO ES! De puedo ser amigo de alguien que me trata así, que se burla de mis sentimientos y se aprovecha de ellos cuando necesita compañía o cuando está borracho. No quiero ser el juguete de alguien, y menos tuyo porque yo a ti no te veo así. Me he decepcionado mucho de ti y antes de que esto llegue a convertirse en un odio irreparable, te digo adiós. Eso sí será lo mejor.
Si alguna vez me extrañas o me necesitas, ya no estaré. Lo siento. Créeme, me duele, y es por eso que decido dejar esto aquí, para no seguir sufriendo ni incomodándote con invitaciones que terminas rechazando con engaños. Suerte en tu vida y, una vez más, adiós.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)